El ayuntamiento de Alcobendas y la Comunidad de Madrid están enfrentados por los nombres de las paradas de Metronorte. Esperanza Aguirre quiere poner el nombre de un político franquista y el Ayuntamiento el nombre de la zona, Parque Cataluña, pero ya se sabe, cualquier cosa antes que eso.
La polémica también está en la otra parada. La Comunidad quiere llamarla La Moraleja (conocida zona residencial de lujo de las afueras de Madrid) aunque según el ayuntamiento no da servicio a este barrio sino a Arroyo de la Vega.
Esto me recuerda a un caso sucedido en Alcorcón cuando gobernaba el PP. El primer alcalde popular de Alcorcón murió al mes de tomar el cargo porque estaba muy enfermo de cáncer (a pesar de ello se presentó/lo presentaron ¿?). Habiendo calles con nombres franquistas, el nuevo alcalde y su grupo decidieron conservarlas y poner el nombre del alcalde muerto "Joaquín Vilumbrales" a la Avenida de la Libertad. Así pues, los miles de vecinos tuvieron que cambiar su hermosa dirección por la del alcalde muerto habiendo otras calles importantes con nombres franquistas. Los vecinos protestaron durante años sin que se les hiciera caso.
La razón era, además, que esa avenida iba a albergar una parada de metrosur, que hoy conserva el nombre del alcalde. Cuando los socialistas/IU recuperaron la alcaldía hicieron caso a los vecinos y restituyeron el nombre antiguo de "Libertad", respetando el nombre de la parada de metro (que hubiera podido ser un precioso "Metro de la Libertad"), y dándole a Joaquín Vilumbrales el honor de denominar la nueva gran biblioteca que se va a construir a partir de junio en el espectacular edificio del Centro de las Artes
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