En su patético y autojustificativo blog en Libertad Digital, Pío Moa insiste en que es perseguido y censurado: "ni los de izquierda ni los de derecha, dominados por Vocento, enviaron un redactor a hacerme una entrevista o reseñar el acto". Se queja de que haya quien se queje de que Canal Sur le haya entrevistado, y se queja de que ningún periodista vaya a cubrir la presentación de su decimonono libro en el que no dice nada nuevo. Todo para acabar lamiendo el miebro viril de quien le paga: "Afortunadamente existe la COPE. Gracias, especialmente, a Federico, a César y a Cristina, millones de personas encuentran otras voces y otras actitudes". Pero él mismo se contradice. Qué censura hay si hasta Canal Sur le llama para hablar de la Guerra Civil, y en dos ocasiones. Increíble, teniendo en cuenta que la práctica totalidad de los historiadores profesionales no le considera más que un farsante. ¿Hay algún historiador que tenga todos los días a su disposición la maquinaria mediática de los Losantos y cia.? Se queja de que se quejan. O sea, que en su particular concepto de libertad de expresión sólo él tiene derecho a quejarse de que le ignoran o le evitan, pero los demás no podemos llamarle simplemente por su nombre, mencionar su antiguo oficio (también se queja de que digan que fue terrorista, aunque él mismo lo utiliza para realzar su credibilidad) o pedir a la televisión pública que no haga telebasura. Además se equivoca, porque las quejas y peticiones de dimisión en Canal Sur no se deben a persecución ideológica hacia quiénes le pusieron en pantalla. Se deben a que un programa cultural serio no puede llevar a un farsante para que defienda una supuesta "versión" de la Guerra Civil que todos los historiadores profesionales califican de propaganda sin base documental ni metodología. Sobre todo porque hay muchos historiadores profesionales con años de trabajo de investigación encima, que pueden defender distintas opiniones con un conocimiento serio y fundamentado de lo que dicen.
Y ¿por qué deberían los medios ir a las presentaciones de sus insustanciales libros? Pero ¿quién se ha creído que es este tío? En mis nueve años trabajando en televisión jamás he visto una noticia sobre un libro presentado por un historiador. Pues menos un libro escrito por un farsante y que encima será los mismo de siempre mil veces repetido.
"Qué sería de España sin la COPE" dice con toda su jeta. Pues un país más culto y menos crispado, para empezar.
Mi experiencia con el personaje.
Qué dicen de él a izquierda y derecha.
Las chorradas de Moa I y II