El portavoz de la Conferencia Episcopal, monseñor Martínez Camino, lo ha bordado en una entrevista realizada en La Mirada Crítica de Telecinco. Preguntado sobre la asignatura "educación para la ciudadanía" que se va a incluir en el currículo escolar ha dicho que es tan peligrosa "como si su hijo pudiera contraer la malaria". Y para certificar (por lo alto) lo que acababa de decir, al ser preguntado si eran comparables ambas cosas, el cura ha respondido: "No, es que es mucho más peligroso. Es peor contraer una enfermedad moral que una enfermedad física". Ahí es nada. Y el Gobierno cobarde de Zapatero acaba de pactar con los obispos un inaceptable trato de favor. Ciertamente sobre la moralidad de algunos obispos albergo razonables dudas, en lo económico, en lo espiritual y en lo sexual.