Resulta sorprendente observar que los más interesados, los que mayor pasión demuestran y los que más medios invierten en recuperar la memoria histórica, sean los herederos, familiares, amigos y adscritos de los franquistas muertos en la guerra. Sólo hay que observar esta esquela publicada hoy en El Mundo, ¡una página completa! (entenderán por qué no he podido escanear la hoja entera en mi impresora multifunción), llena de mentiras y de acusaciones sin probar, y dando los nombres de todos los supuestamente implicados en la matanza de Paracuellos.
Resulta que los "rojos" estaban recuperando el "gueracivilismo", que todo esto lo hacían por venganza; por no querer olvidar; que tratan de manipular la historia, la Verdad; que son unos revanchistas y (Rajoy dixit, todos los días), que esto no le importa a nadie, que la gente normal ya no se acuerda de esas cosas de la guerra, ni de Franco, que aquello no le interesa a nadie. Y mira tú por dónde, no hay día que no aparezca una esquela en el periódico de un heredero, familiar, amigo o adscrito a un franquista asesinado en el bando republicano. Y hoy ya el acabose. Toda una página entera de un diario nacional (en su doble sentido). Pues bienvenidos sean al consenso por la recuperación de la memoria histórica. Demos gracias al señor por encontrarnos todos los españoles en ese justo empeño de conocer los hechos de nuestra reciente historia y honrar a los caídos por ella. A todos. Espero ya no volver a oir más esa retaíla de insidias contra quienes se han mostrado partidarios de ello desde un principio, y saludemos a los muy entusiastas nuevos adscritos a este empeño reconciliador. Suerte tienen ellos (los promotores de la esquela "familiares y amigos de los asesinados"), en comparación con los familiares de los muertos republicanos, de haber tenido 70 años para conocerse y asociarse (y por supuesto para enterrar a los muertos y darles honores, calles, plazas y cruces en todas las iglesias) y así poder pagar en grupo tan caro anuncio en la prensa. Muchos de los "otros" aún luchan en sus fosas comunes, 70 años después, por salir de ellas y darse a conocer a sus familiares y amigos. No obstante las diferencias, bienvenidos sean, insisto, a este empeño reconciliador y pacífico por recuperar nuestra conjunta memoria. Imagino que el PP ya no verá motivos para enmendar la muy disminuida y vaciada de contenido Ley de la Memoria Histórica que promueve el Gobierno socialista en el Parlamento.
El único problema es que como no han sido los patrocinadores de tan sano y digno ejercicio patriótico, sino los precipitados advenedizos, cometen algúnos errores que no forman parte del espíritu de la recuperación de la memoria. Por ejemplo, como ya se ha mentido sobre los hechos y se ha injuriado sin pruebas a las personas durante 40 años, ahora se pretendía lo contrario. Y mira por dónde esta esquela repite viejos errores. Afirma la esquela que se sacaron 5000 presos de las cárceles de Madrid con la excusa de ser trasladados "y acto seguido asesinados". Si bien es cierto que se sacó ese número de personas, los finalmente ejecutados fueron entre 2700 y 2800 (que no son pocos precisamente como para tener que exagerar más) según todos los estudios serios. El resto llegó a su destino. Además afirman que ésta "constituye la peor, con enorme diferencia, de todas las atrocidades cometidas durante la guerra civil". Qué pensar de unos firmantes que deciden ignorar, entre otros, los casi 8.000 muertos asesinados en pocos días en Badajoz por las tropas franquistas al mando del general Yagüe. ¿? O mienten y exageran a sabiendas, lo que dice poco de lo que yo creía una justa intención reconciliadora, o a los muertos de Badajoz no los consideran españoles (nunca lo habrían hecho) o alguien les ha engañado (lo dudo).
Más mentiras. Pese a la lógica (el gobierno había huído de Madrid y no tenía la ciudad bajo su control), a los documentos y a los estudios serios, los patrocinadores de la esquela aseguran que la masacre fue "ordenada por un Gobierno que ahora se trata de glorificar". ¿Quién ha glorificado al Gobierno de la República en guerra? Y yo que creía que el único glorificado porla Santa Madre Iglesia había sido el muy católico Francisco Franco. Además tienen la desvergüenza de citar a Unamuno sacándolo de contexto. Unamuno habría vomitado viendo esta esquela. Y para terminar mencionan los nombres de todos los implicados (entre ellos, como no, Santiago Carrillo) a los que acusa veladamente y, por supuesto, sin pruebas (porque no las hay) de ser los responsables de las matanzas.
Me huelo que detrás (como inspirador o, al menos como participante) de este ejemplo de manipulación, resentimiento, venganza y soberbia está el ultraderechista José María Ezpeleta (yo también sin pruebas, ya que estamos), nieto de un militar fusilado en Paracuellos y creador de una página web sobre los hechos llenas de infantiles patrañas, que es presentado en medios digitales de ese mismo signo como "uno de los mayores investigadores de la represión de la guerra en la provincia de Madrid." (Guau, me imagino que está en todas las bibliografías sobre la Guerra Civil, voy corriendo a buscarlo...). Pues bien, en ese mismo artículo, este tipo afirma que a los muertos se les debería de dejar en paz y no usarlos "con afán de revancha".
Ya lo vemos... Por mi parte, a los asesinados en el execrable y vergonzoso crimen de Paracuellos, descansen en paz.