Estas jóvenes tienen algo que las separa del resto de los mortales que esperamos cada día ser despedidos al día siguiente. Son azafatas despedidas de la aerolínea brasileña Varig. En vez de deprimirse han aprovechado que están más buenas que el pan y se han ganado una pasta posando desnudas en el número de septiembre de la edición brasileña de Playboy. Algo que yo nunca podré hacer. A la salud de Varig.