57 muertos hoy y 750 en 19 días de ataques israelíes han convencido al PP. Hoy ya reconocen que han actuado de forma "desproporcionada, generalizada, indiscriminada y, desde luego, ineficaz".
A alguien dentro del PP aun le queda sentido común para darse cuenta de que no es muy popular seguir defendiendo las actuaciones de Israel en la guerra de Líbano. Conscientes de que ya les llaman "el partido de la guerra", hoy, tras la matanza de 57 inoncentes, muchos de ellos niños, en el sur de Líbano, el responsable de política exterior del Partido Popular, Gustavo de Arístegui, no ha tenido más remedio que condenar "sin paliativos la muerte de civiles inocentes". Según Aristegui, desde el PP "siempre" han defendido "el derecho del Estado de Israel a la legítima defensa", pero eso no ha impedido que calificara su última actuación como "desproporcionada, generalizada, indiscriminada y, desde luego, ineficaz". Esto último es lo mejor: "ineficaz". Hoy Arístegui se ha dado cuenta de una cosa que muchos llevamos diciendo desde hace años. Dice Aristegui que "lamentablemente" los objetivos de Israel no parecen haberse logrado y que ha sido el grupo terrorista Hezbolá el que ha salido fortalecido, ya que antes del comienzo del conflicto "era una organización en declive tanto en apoyo político como en apoyo social".
¿Y qué pasó en Irak?
Iban a acabar con una Al Qaeda que no existía en aquel país y resulta que lo han convertido en el mayor campo de entrenamiento de terroristas del planeta. Unos lumbreras.