Gallardón ha oficiado su primera boda gay. El momento cumbre, los acordes de ¡oh Happy day! a la entrada de los novios. Tuve la oportunidad de cubrir el evento, y les voy a hacer partícipes de ello.
Javier Gómez, responsable del grupo de gays del PP. Manuel Ródenas, abogado responsable del programa de asesoramiento de Gays, lesbianas y transexuales de la Comunidad de Madrid. Ellos iban a ser los indiscutibles protagonistas del matrimonio civil entre homosexuales celebrado este mediodía en la Real Casa de la Panadería de la Plaza Mayor de Madrid, si no fuera por el oficiante. El día que se aprobó la ley del matrimonio homosexual, le pidieron al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, que les casara. El alcalde aceptó a pesar de que no le gusta lo de casar. Hasta ahora sólo lo había hecho en tres ocasiones. La cuarta, ha sido para una pareja homosexual.
El alcalde fue el primero en llegar hacia las 12:30. Ya desde bastante rato antes, los periodistas nos cocíamos al sol. Ninguna declaración. Marisa, su eficaz y simpática jefa de prensa, trataba de quitar hierro al asunto:
- "No va a hablar, si no pasa nada, él no es el protagonista. Es como en mi boda, ¿quién fue la protagonista?"
Pues sería ella. A Marisa la casó Gallardón. Pero ella se casó con un hombre, y eso está bien visto por el Partido Popular. No así los matrimonios homosexuales, que han sido recurrridos al Tribunal Constitucional. Hoy, Gallardón cumplía con la ley, pero se rebelaba contra su partido. Poco antes de la boda, el portavoz del PP, Gabriel Elorriaga, tenido por un moderado dentro del partido, calificaba de "incoherente" a Gallardón, y le pedía a él y a los demás cargos del PP "coherencia" y "solidaridad" con las decisiones del partido.
Pero la boda sigue su curso. Llegan los primeros invitados.
Continúará.