El presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, dice que Zapatero ha ayudado muy poco al éxito de la visita del Papa, y advierte:

"Todos recordaremos que aquí estuvo Benedicto XVI y lo que dijo. (...) nadie se acordará de este Gobierno dentro de unos años, pero todo el mundo retendrá en su memoria la visita del Papa, todo lo que movió un acontecimiento de esta naturaleza y la huella imborrable que dejará en todos nosotros".

A este no hay quien le entienda. O sea, que ahora nadie se va a acordar de aquél presidente que destruyó la unidad de España, vendió el país a los terroristas, destruyó la familia tradicional y nos quitó el carnet de conducir a todos. Pues vaya, qué buena noticia para Zapatero, ¿no?. ¿En qué quedamos?