De este juez se ha dicho de todo, en función de si sus resoluciones gustaban o no a cada cual. La última acusación la ha hecho Arzalluz: sigue la estrategia del PSOE, actúa con "sensibilidad gubernamental" haciendo el juego al Gobierno para acabar con Ibarretxe y facilitar así un futuro acuerdo de gobernabilidad PSE-PNV.
En declaraciones a radio Indautxu/Herri Irratia aseguró que "los golpes" se dirigen a los que, dentro del PNV, apoyan a Ibarretxe y están en contra de la posibilidad de una coalición con el PSE-EE. Arzalluz señaló que la estrategia socialista busca "derribar a Ibarretxe" en dos años e intentar tener unos resultados electorales que permitan una coalición de Gobierno entre socialistas y jeltzales en Euskadi. El ex líder del PNV se preguntó por las razones de "la línea de actuaciones judiciales" emprendidas y consideró que al Ejecutivo central le interesa, en estos dos años, "derribar a Ibarretxe, que no repita y que salga un modelo de coalición con el PNV de los socialistas, exactamente como en Cataluña".
Son ya tantas las motivaciones ocultas y conspiratorias que han buscado a las actuaciones de este juez, que sólo se puede llgar a la conclusión de que actúa de forma totalmente independiente.