Está en un zoológico chino. Se enganchó al tabaco por imitar a los humanos del circo donde trabajaba y acabó fumando un paquete diario. Los visitantes del zoo donde acabó después, sabedores de su vicio, colaboraban dándole tabaco.
Los cuidadores de Xiku, el único chimpancé criado en el zoo de Urumqi, intentaron que dejara su adicción, pero le entraba el mono y se ponía hecho una furia. Al final han reducido su consumo a cuatro cigarrillos diarios con una terapia a base de pipas de girasol y cerveza.
Si alguien quiere probar...
(El mono de la imagen no es Xiku, es que hay muchos que fuman)