Fuentes de total solvencia me aseguran que un colegio religioso consultado por una televisión interesada en ocupar su tejado durante dos días coincidiendo con la visita del Papa, les ha pedido un millón de euros por el alquiler. Desde el tejado se puede ver el lugar donde el Papa se dirigirá a los asistentes al Encuentro Mundial de la Familia.
El Estado en sus diferentes formas (Generalitat Valenciana, Ayuntamiento y Gobierno) se va a gastar en este acto privado de la Iglesia entre 20 y 30 millones de euros de los ciudadanos, católicos y no; Las televisiones van a colaborar dando la trascendencia mediática al asunto, difundiendo el mensaje de un sector social con gran despliegue. Los beneficiarios, la Iglesia, además de todo eso, quiere sacar un beneficio económico que excede toda mesura y honradez cristiana. No se puede explicar de otro modo que un colegio religoso sonreído por la fortuna de su ubicación exija un millón de euros a aquellos que van a hacer publicidad gratuita de sus actos. Son peor que la SGAE que exige a las televisiones dinero por la emisión de los vídeos promocionales de los grupos. Y por si alguien tiene dudas, que visite la página comercial de la organización . Merchandaising a tope, y con copyright, no sea que alguien plagie la banderita del vaticano o la imagen de Su Santidad.