El PP se ha enfadado mucho con Diego López Garrido por compararles con batasuna por sus críticas al caso Bono. Hoy, para que no quepa duda, diputados del PP se han puesto esposas en la Asamblea de Madrid, y Vicente Martínez Pujalte ha forzado su expulsión del Congreso por no parar de gritar en el Hemiciclo.
Hoy el PP se ha planteado una jornada reivindicativa al modo batasuno para que cale hondo su petición de dimisión del ministro Alonso. En la Asamblea de Madrid, los diputados del PP se han esposado en el hemiciclo mientras gritaban “¡Alonso, dimisión!”, impidiendo hablar a Rafael Simancas hasta que la presidenta de la Cámara calmó a los de su grupo.
En el Congreso, mientras tanto, los diputados del PP, capitaneados por Vicente Martínez Pujalte, no han parado de proferir gritos e insultos contra el ministro de Defensa, José Antonio Alonso. El presidente Marín le ha llamado la atención dos veces sin que cesara su comportamiento. Con la tercera llegó su expulsión y el momento que parecía esperar. Pujalte puso sus manos juntas para que le esposaran, encantado de ser (quién lo hubiera dicho), un mártir de la libertad. Antes de irse hizo una reverencia burlesca al presidente de la Cámara ante la ovación de los suyos. Lamentable. La crónica de El Pais merece ser leída. Todo este despliegue del PP me recuerda a las "performances" y expulsiones buscadas de los batasunos en el Parlamento de Vitoria. Luego se quejan de que los comparen.
Fotos de El Pais.