"La República fue para España su primer ensayo de democracia en el siglo XX. Eso significaba, sobre todo, la implantación de un régimen basado en la participación de la ciudadanía en las tareas del Estado a través del mecanismo del sufgragio universal libre y secreto, tanto masculino como femenino. Dicho en otras palabras: elevar al antiguo súbdito a la condición de ciudadano. Y esa tentativa de transformación de la cultura cívica y la práctica política implicaba la generalización de los nuevos valores democráticos inherentes a la noción de "ciudadanía": responsabilidad individual y pública, imperio de la ley sobre intereses particulares y corporativos, supremacía de la autoridad civil sobre las tentaciones militaristas pretorianas, separación y equilibrio de poderes estatales y garantías legales para el ejercicio pacífico de los derechos y libertades individuales."
Enrique Moradiellos, historiador. En Babelia en el El País.