Grupos Palestinos han pedido a Roger Waters (Pink Floyd) que anule su próimo concierto en Israel, porque consideran que legitima el muro que levanta Israel en Cisjordania. El The Wall de Waters tiene una historia curiosa.
Todo el mundo recuerda la famosa canción "Another Brick on the wall". Se trata de la cación más conocida de un album, The Wall, concebido en su totalidad como una especie de opera rock que tuvo plasmación fílmica en una fantástica película semianimada de Alan Parker. El disco, publicado en 1979, surgió principamente de la cabeza de Roger Waters, de su experiencia siendo niño en la II Guerra Mundial, en la que murió su padre, que era piloto, y de su experiencia como integrante de un grupo famoso de rock devorado por la fama. El título del disco no se refiere a un muro físico sino al que nos creamos cada uno en nuestro interior como consecuencia de nuestros traumas personales, nuestras experiencias vitales, nuestra educación, la violencia de la sociedad, la intolerancia religiosa, nuestras frustraciones sexuales, etc. Hay una condena implícita a los regímenes totlitarios, a la educación inglesa, a la religión... Al final el protagonista, que ha ido levantándose su propio muro y aislándose del exterior, lo rompe.
The Wall volvió a la actualidad musical con el concierto multitudinario en Berlín que escenificaba y celebraba la caída del muro. Se utilizó su música como símbolo para el derribo de los muros de la intolerancia.
En Junio, Roger Waters da un concierto en Tel Aviv y esto ha molestado a un grupo de artistas palestinos que consideran que en coherencia, no debería actuar en un país que está levantando un muro en Cisjordania para aislar a la población palestina: "¿Cómo puede el artista cuyo nombre ha estado en todo el mundo asociado durante años con la ruptura de los muros de la injusticia ser complice con la monstruosidad del muro de Israel?" Waters responde que a su concierto van muchos israelíes contrarios a la política de su Gobierno, y que él no va a dejar de tocar en un país porque no le guste su política exterior ya que en ese caso tampoco podría tocar en su propio país, el Reino Unido. Waters participó en la campaña War On Want contra el muro de Cisjordania, y entonces dijo que la pobreza infligida a los palestinos con el muro ha sido devastadora.
Es lo que tiene hacer una obra maestra y años después, cuando ya casi se ha olvidado, descubrir su renovada productividad económica asociándola a un conflicto que ni se esperaba. Luego tus propios hijos te lo acaban echando en cara. Aún así, creo que en este caso tiene razón el bueno de Waters.
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Todo un símbolo. Aunque no creo que la intención de Waters sea legitimar ningún muro, en cuanto a lo de la rentabilidad económica, en fin, ya se sabe, deberá dinero al Banco el pobre hombre o pasará hambre, creo que hace poco se reunió con el resto de Pink Floyd para dar un mini concierto también.
Que le gusta al mundo buscarle las cosquillas a todo