Me refiero a la OPA fracasada sobre Iberdrola en 2003. He encontrado un artículo de opinión sobre aquella OPA, que revela muy bien cuáles son algunas claves políticas del entuerto actual.

Mucho se ha escrito sobre los motivos políticos de la decisión gubernamental, casi siempre señalando que el gobierno quería evitar que, a raíz de la OPA, el mayor grupo energético español tuviese su sede principal en Barcelona. En efecto, la política que ahora prevalece en España persigue la centralización en la capital del Estado de las decisiones políticas y económicas. Una gran parte del PP, encabezada por Aznar, ha vivido la descentralización de la España democrática como una centrifugación insoportable del poder político, y se han aplicado a revertir el proceso. (...)Más allá de la retórica oficial, propensa a predicar la liberalización de mercados, el gobierno mantiene una intervención arbitraria y férrea sobre algunos sectores que considera estratégicos. La energía es uno de ellos. Y no están las cosas como para permitir que una OPA hostil (como de hecho son todas las OPAs que pretenden dinamizar los mercados) viniese a amenazar un statu quo tan arduamente trenzado.

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El artículo es de Germá Bel, e insisto, se refiere a la OPA de Gas Natural sobre Iberdrola que fracasó en 2003. Merece la pena leerlo, es corto. Pinchad aquí.