En México investigan si Aznar cometió un delito al apoyar a uno de los candidatos de las presidenciales. Chávez le acusa de conspirar para derrocarle. Él no lo esconde, quiere acabar con la marea populista que según él invade América: "Yo estoy dispuesto a hacerlo y sé que hay muy buenos amigos en Iberoamérica dispuestos a trabajar también. Entonces, vamos a ver si nos organizamos y lo hacemos", afirmó al diario chileno El Mercurio hace unos días.

Aznar está siendo investigado y puede ser citado por apoyar públicamente el pasado martes al candidato oficialista a la presidencia, Felipe Calderón, algo que la legislación mexicana prohíbe expresamente a los extranjeros. El pasado fin de semana Chávez le acusó de formar un complot con Bush y Blair para decorrrarle. Sin embargo en la misma entrevista en El Mercurio, rechaza paradójicamente meterse en la política chilena: "Sinceramente, no me quiero meter mucho en la política chilena, ya tengo bastante con la española. Son los partidos chilenos los que deben reflexionar sobre ello. Y tienen personas capaces, competentes, brillantes." Esta es su respuesta cuando le preguntan cómo ve a la derecha chilena. Claro, que esa entrevista se hizo después de las elecciones en las que ganó la candidata de izquierdas, que tiene el apoyo de la Democracia Cristiana.
Me pregunto que intención lleva al ex presidente de gira por toda América luchando contra la marea izquierdista. ¿Amor por los colores, o favor a los amigos tejanos?