La empresa alemana E-ON ha hecho una contraoferta sobre ENDESA. La eléctrica, tal como pidieron muchos, podría pasar de manos españolas a extranjeras. ¿Libre mercado o interés nacional?
Voy a obviar, de momento, las consideraciones políticas y me voy a quedar con las económicas. Por un lado, si Gas Natural compra ENDESA, se puede construir un monopolio energético que perjudique a los ciudadanos ante la falta de una competencia real que baje los precios. Por otro lado, si lo adquiere la alemana E-ON, estaremos perdiendo la oportunidad de crear un "campeón nacional" que pueda competir en Europa y mantenga la tendencia actual de expansión de las empresas españolas, consideradas la nueva Armada Invencible en los medios británicos.
La OCU saluda la oferta de la alemana: si prospera, dicen, permitirá la entrada de un nuevo competidor en el mercado, al contrario de lo que sucedería si se hace efectiva la oferta de Gas Natural sobre Endesa. "Un competidor importante puede ofertar buenos precios para los consumidores", ha dicho un portavoz. Al contrario, FACUA cree que es una operación pura y exclusivamente financiera, de carácter especulativo, que no tiene en cuenta los intereses de los consumidores y que en modo alguno va a contribuir al reforzamiento del mercado regulado.
Por otro lado, algunos analistas no ven tan evidente el monopolio:

Teniendo en cuenta que Gas Natural tiene el 61% de cuota de mercado de gas, es decir, que su red de distribución por España es completa, y que Endesa es fuerte en Cataluña y Andalucía, los expertos del sector eléctrico dicen que en las mencionadas comunidades es donde las autoridades podrían poner pegas. Estas desinversiones no sólo servirían para potenciar al resto de las eléctricas presentes en el mercado español, también para la entrada de un nuevo operador.

Yo sólo se que Europa exigió al Gobierno de González privatizar las empresas públicas para entrar en la Comunidad Económica Europea. Y así, durante su Gobierno y en los siguientes, se privatizaron empresas como Endesa y las que iban a formar Gas Natural, por cierto, muy rentables todas. Supongo que Europa lo que quería era esto, que sus empresas pudieran entrar en el mercado español. Para proteger su inferioridad económica, el Estado español mantiene un control sobre el devenir de las empresas privatizadas en forma de "accion de oro", que le permite vetar operaciones como la que hoy pretende E-ON.
Aquellas privatizaciones no nos trajeron mucha competencia como podemos comprobar todos los días. El sector más competido resulta ser el más intervenido. Telefónica está obligada a tener precios más altos que sus competidoras para que estas puedan competir. Lo curioso es que estas empresas, muchas si no todas extranjeras, ofrecen, por ejemplo, el ADSL más caro en España que en otros países europeos. ¿?. Ya, yo tampoco me lo explico. El caso es que ya no creo en eso de la libre competencia que nos venden. Lo único que tengo claro es que para sufrir un monopolio privado, prefiero sufrir uno público.
Pero ya que estamos en donde estamos, y con los datos anteriormente comentados, me pregunto si los beneficios de esa libre competencia que propugnan ahora los que reciben con buenos ojos la contraoferta de E-ON es prudente. La libre competencia está muy bien cuando los intervinientes están en un plano de igualdad, si no, el débil acaba perdiendo. Me pregunto si este puede ser el caso, siendo la débil la industria española. Y por mucho que digan los adoradores del liberalismo a ultranza, esto no es sólo una cuestión de empresas, también lo es nacional. En todos estos movimientos hay también intereses nacionales en juego. Por eso Zapatero fue informado de la operación por Angela Merkel. Y por eso también, el ministro de Industria Montilla aplaude el interés de Ferrovial por la británica BAA, y llora después porque se rumorea que la británica BP piensa en la españolísima Repsol. Y así harán todos los ministros de Industria del mundo por muy liberales que sean. Por si cabía alguna duda, el ministro alemán de Economía, Michael Glos, considera que la opa de E-ON sobre Endesa es "una ventaja para Alemania" como centro empresarial, y ha añadido que "seguramente no será una desventaja que un consorcio energético de ese tamaño tenga su sede en Alemania".
Además hablamos de un sector estratégico. ¿Recuerdan los apagones en California hace unos años? Aquello puso en alerta a los gobiernos al comprobar que las empresas privadas no invertían sus beneficios en mejorar las infraestructuras, sino en aumentar el grosor de sus bolsillos. ¿Es bueno dejar al operador eléctrico más potente del país en manos de una empresa extranjera que realiza una inversión que sus propios bancos consideran una "aventura arriesgada"? Karin Brinkmann del Banco alemán HVB ha dicho que la cantidad ofrecida por acción es "relativamente alta" teniendo en cuenta el riesgo que supone el deseo de absorver las importantes operaciones que realiza ENDESA en Latinoamerica. Es decir, E-ON podría estar corriendo excesivos riesgos con la operación. Podría en un futuro no llegar a interesarle estas inversiones realizadas por la firma espàñola en el mercado iberoamericano. Claro, son cosas de que la empresa esté en manos de alguien que no comparte las prioridades de la orientación hispana hacia nuestros países hermanos.
Para minimizar miedos patrios, E-ON se ha apresurado en decir que ENDESA seguirá siendo española, y que desde Madrid (¿por qué no Barcelona donde ENDESA está más implantada que en Madrid?) se va a dirigir la sección Europa del Sur y América Latina de E-ON. El consejero delegado de E.ON, Wulf Bernotat, ha asegurado que Endesa conservará la integridad de su negocio actual y un "elevado grado de independencia operativa", en caso de que la oferta del grupo alemán prospere.
Suena bien, pero contrasta con otro dato y todo podría ser cuestión de fe (¡en una multinacional!): E-ON ha pedido que se eliminen las trabas para el nombramiento de consejeros de Endesa, lo que podría indicar que tienen intención de prescindir de los consejeros actuales de Endesa. ¿Quedaría ENDESA como una simple filial comercializadora de electricidad y gas? ¿Sabrán castellano los próximos dirigentes de la empresa? ¿Estarán muy interesados en que el mercado español sea muy competitivo para beneficio de los consumidores? ¿Desactivarán las arriesgadas pero estratégicas inversiones españolas en la América Latina?
Finalmente, si triunfa esta nueva oferta se evitará la creación de un potente grupo industrial español cuya fusión era vista así por alguien tan neutral como el periódico estadounidense The New York Times:

"El acuerdo (Gas Natural-ENDESA) está siendo observado de cerca en Europa, donde algunas compañías están llevando a cabo la estrategia de la "integración vertical", es decir, unificar los recursos de la producción de la energía y su distribución, como una manera de protegerse contra la fluctuación de los precios del gas y el petróleo". Y añade que esta protección se ha hecho más acuciante tras la reciente crisis del gas provocada por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Curiosamente E-ON es el resultado de una de estas fusiones entre eléctrica y gasista. Esto la convirtió en una de las más potentes empresas de Europa. Ha aumentado tanto sus beneficios en 2005 que ahora se permite el lujo de comprar empresas como ENDESA. La triunfadora puede ser una empresa española o una alemana. Eso depende ahora de que el Gobierno ejerza su "acción de oro" y asuma el coste político. Esto lo veremos en las consideraciones políticas.