Menuda se ha montado por la pillada de las cámaras al El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla. Le ha contado a J.M. Fidalgo (CC.OO.) que Montilla, el otro ministro, no podría ser presidente de la Cataluña porque aún "es pronto para un charnego". Montilla, Ministro de Industria y hombre del PSC en el Gobierno es de origen andaluz (Córdoba), como tantos otros habitantes de Cataluña.
La pillada ha provocado muchas reacciones que algunos consideran bastante hipócritas. Yo no me voy a meter porque no conozco el subconsciente catalán hasta ese punto. Leo en El Mundo las reacciones:
Joan Puigcercós (ERC) ha tachado de "insultantes" para el pueblo catalán las palabras de Sevilla.
Felip Puig (CiU), ha reclamado al ministro Sevilla "una rectificación en toda regla" de sus palabras y le ha recomendado que "borre de su lenguaje expresiones obsoletas" que "desde hace mucho tiempo no forman parte del léxico que tenemos en Cataluña".
Mientras, el portavoz del gobierno catalán, Joaquim Nadal, ha afirmado que "en Cataluña tenemos todos muy claro que puede ser candidato y presidente de la Generalitat cualquier ciudadano o ciudadana que viva y trabaje en Cataluña".
¿Verdad o ficción? ¿Podría haber en Cataluña una concejal responsable del Area de Gobierno de las Artes que fuera, vamos a suponer, madrileña? En Madrid esa concejala se llama Alicia Moreno Espert, es catalana y es la responsable de todo lo relacionado con la cultura en Madrid. Esta discusión me ha recordado una carta al director publicada en El País (18/08/05), escrita por Antonio Muñoz Molina. La reproduzco:
"Acaba cansando la permanente denostación de Madrid -modelo y centro del paletismo y el cutrerío hispano- como forma de celebrar las virtudes de otras ciudades españolas, en las cuales priman al parecer la modernidad, el cosmopolitismo, la apertura generosa a lo forastero y a lo nuevo. En EL PAÍS de ayer, 17 de agosto, la arquitecta Benedetta Tagliabue, entrevistada por Jesús Ruiz Mantilla y Miguel Mora, asegura que le darán más fácilmente un encargo en Londres que en Madrid, y añade: "Ésta es la verdadera impresión de los catalanes en Madrid: que es otra ciudad más del extranjero". En esta ciudad más del extranjero la concejal de las Artes del Ayuntamiento, Alicia Moreno Espert, es catalana, igual que el director del teatro municipal más importante, Mario Gas; el director de la Orquesta Nacional es Josep Pons; la Biblioteca Nacional está dirigida por Rosa Regás; y uno de los montajes estrella del año en el Teatro Real ha sido una Flauta Mágica a cargo de La Fura del Baus. Durante varios años Josep María Flotats ha llenado un teatro, y lo mismo les sucede habitualmente a los grupos teatrales catalanes que vienen a Madrid, donde reciben siempre una bienvenida fervorosa. Podría citar a algunos cocineros con nombre y oficio plenamente catalanes, y hasta a algún directivo de este periódico con los que tengo un trato frecuente en Madrid, y que no me dan la impresión de sentirse muy en el extranjero.
Teniendo mi casa en esta ciudad desde hace muchos años estoy acostumbrado a no pensar en el origen de la gente, pero no puedo dejar de preguntarme por las posibilidades de que una persona de Madrid sea concejal de cultura en Barcelona."

No me digais que no es demoledor.
Por otro lado, Rubalcaba ha reaccionado a la polémica con poco acierto. Ha pedido a los periodistas que tengan cuidado con este tipo de situaciones "incómodas" en las que se graban conversaciones privadas sin conocimiento de los protagonistas. La culpa, del mensajero, por lo visto. Más bien deben tener cuidado ellos, que no es la primera vez que pasa. La conversación tiene un indudable valor periodístico.