Las críticas de Paul Bremer a los soldados españoles en Irak no es la única en la memoria que ha escrito. Todos los aliados, incluidos los británicos, así como el Pentágono y la Casa Blanca no se escapan.
El ex gobernador estadounidense en Irak, Paul Bremer, ha puesto a caldo a las tropas españolas en su libro "Mi año en Irak". Entre otras dice que cuando se produjo la rebelión de Muqtada al Sadr en Nayaf, pidieron su ayuda en vano: "Están sentados encima de los tanques...sin hacer nada", dice Bremer en referencia a las tropas españolas y añade que “es indignante. A esto lo llamo yo ‘La Coalición de los no dispuestos en absoluto’". Dice más cosas sobre los españoles, pero lo que la prensa en España no está diciendo es que reparte cera para todos.
Mr Bremer también ataca a todos los aliados, incluidos los británicos, a los que califica como "weak-kneed" (flojos de rodillas) y "cold feet" (de pies fríos) cuando tuvieron que afrontar los planes para arrestar a al-Sadr.
Igualmente se queja amargamente de que el Pentágono y la Casa Blanca no enviaron los suficientes soldados para hacer frente a la situación de Irak, por lo que concluye que son culpables de "inercia institucional". Y por esa razón, añade, "Nos hemos convertido en lo peor de todo: un ocupante ineficaz".
En El País también se cuenta la parte del libro en la que se habla de las conversaciones que se mantuvieron entre Bremer y el Gobierno de Aznar, y no tiene desperdicio: "A continuación recuerda que le llamó desde Madrid la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, para decir que "no sabía nada" sobre los problemas en Nayaf y que había hablado con el presidente del Gobierno (José María Aznar) quien no creyó el informe sobre la conducta de las tropas españolas. Pero Bremer asegura que sus informantes le habían dicho que los españoles todavía “estaban sentados sin mover el trasero"."
¿Por qué Aznar no lo creyó si las tropas españolas tenían, supuestamente, mandato de no actuar en misiones de ataque? ¿No habían ido a ayudar a los iraquíes a plantar tomates? ¿Nos mentía Aznar? No, esto último no puede ser.