Inauguro sección rosa en este blog. La policía británica ha pedido a Kate Moss que vuelva a Londres para declarar por su famoso consumo de drogas. Y podría ser arrestada. Creo que se pasan un poco con esta chica que ya ha tenido bastante con que todo el planeta la haya visto haciendo el ridículo.

Según dijo en su día el jefe de la policía metropolitana, sir Ian Blair, la investigación sobre el caso era necesaria por el efecto que podía tener este asunto en la "juventud impresionable". Es cierto que el hecho de que se sepa que una modelo (de pasarela y modelo de conducta también para muchas/os jóvenes) se droga más que habla, puede influir para mal en esa "juventud impresionable". Pero cualquiera que haya visto el famoso, siniestro y patético vídeo de la Moss taladrándose el tabique, puede concluir que nadie querría imitarla. Y si a algún joven no le ha impresionado la escena en ese sentido, es que ya ha perdido el norte y probablemente se esté metiendo desde hace tiempo.
Muy al contrario, el vídeo y el hecho de que esté acudiendo a una clínica de desintoxicación resulta bastante ejemplar. Que ahora la exijan volver de EEUU, donde está trabajando y rehaciendo su vida, para pasar otro mal trago en público, que esté expuesta a ser arrestada, etc, creo que puede resultar contraproducente.
A lo mejor me estoy volviendo condescendiente. Es que está tan flaquita...