¿Sigue el franquismo inoculado en nuestras mentes?
España "ha cambiado su forma de actuar, pero no ha expurgado el modo de pensar franquista". Lo dice el psiquiatra y escritor Enrique González Duro en su último libro "La sombra del general".
"El franquismo inoculado durante 40 años sólo se curará cuando podamos conocer el verdadero pasado histórico", asegura el famoso psiquiatra y biógrafo de Franco, refiriéndose especialmente a la Transición.
Conste que aun no he leído el libro (tampoco esto esto es una critica literaria), pero según han recogido las agencias tras su presentación, el libro rastrea el comportamiento actual de los políticos y de la sociedad, y detecta -desde la psicología o la sociología-, huellas del franquismo en el Rey, en Felipe González, en Jose María Aznar, en las declaraciones de la Conferencia Episcopal o en la actitud de algunos líderes y periodistas.
Hizo otras afirmaciones muy destacables:
-- "Que el rey Juan Carlos no haya depurado públicamente su pasado constituye un error histórico grave del que se hablará cuando pase el
tiempo".
-- se pregunta por qué se sigue silenciando a "los centenares de personas que murieron, no en manos de Eta o el Grapo, sino por defender la democracia".
-- No seremos europeos mientras sigamos creyendo "que el olvido implica desaparición, porque psicológicamente lo que queremos olvidar vuelve en la memoria y me temo que vamos a tener recuerdos desagradables".
-- Recordó que suele obviarse el que el rey Juan Carlos fuera criado en el entorno de Franco desde los diez años, que nombró jefe de Gobierno al mismo Carlos Arias Navarro y que jamás ha dirigido la menor crítica en público al dictador.
-- El libro incluye documentos secretos que se publicaron en la prensa de La Rioja sobre el pasado falangista de Aznar "contrario a la Constitución", y otros sobre el "pasado fabricado" de Felipe González, "un pícaro oportunista", en opinión del psiquiatra que en su libro cuenta quién era realmente el padre del ex presidente socialista, muy próximo al general Queipo de Llano.
Y cuenta más cosas. Realmente, parece que puede ser una lectura apasionante. ¿Que opináis de estas afirmaciones?

