El día que conocí a Fernando Alonso (Cap. I)
Fernando Alonso se va a McLaren. Toda una sorpresa que me ha hecho reflexionar sobre el día que conocí a este personaje y la impresión que me causó.
Fue hace un par de años. Aquél día llegué tarde a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, así que me di prisa en aparcar y llegar a los vestuarios. Iba a vivir emociones fuertes. De todas ellas, conocer a Fernando Alonso era la menor. Soy poco mitómano en general, y a primera vista Alonso no destaca por su simpatía.
Eran otras cosas las que me ponían nervioso. Iba a jugar un partido de fútbol en un campo de hierba natural dónde entrenan el Real Madrid y la selección española. Un campo enorme para 22 jugadores, al que no estaba acostumbrado, y además más me valía salir airoso si quería ser de nuevo convocado a un partido semejante, un partido en la cumbre que enfrentaba a periodistas de la redacción de Informativos Telecinco contra un equipo formado por Alonso, amigos suyos y trabajadores de Renault. Parecería que no, pero la rivalidad se notaba en el ambiente.
En los vestuarios nos juntamos los de mi equipo. Allí nos pusimos de acuerdo sobre cómo le gastaríamos una broma a Fernando. Habíamos hecho unas camisetas con la fotografía de Ralph Schumacher pidiendo silencio. Apenas hacía un par de gran premios que Alonso se había estrellado en el túnel del circuito de Montecarlo al intentar adelantar al alemán. Alonso le echó la culpa del accidente. En cualquier caso ya por entonces se tenían un venerable odio mutuo. El caso es que los de la sección de deportes pensaron que sería divertido jugar con estas camisetas el partido y gastarle esa broma. Decidimos ponernos la camiseta todos a la vez pero cuando fueramos a iniciar el partido, no antes.
Ya confabulados, fuimos saliendo del vestuario según ibamos terminando de vestirnos. Como yo había llegado de los últimos, salí sólo hacia el campo. Casualidad que cuando me acerqué a las escaleras que daban acceso al terreno de juego me encontré con los del equipo contrario... y con Fernando Alonso. Él y yo bajamos las escaleras a la vez, juntos el uno del otro. No se dignó a mirarme y yo me sentí violento. "Joder, es Fernando Alonso", pensé, "Le voy a saludar o algo, por educación". Y lo hice: "Hola Fernando, soy Jose, de Telecinco, voy a jugar en el equipo contrario", dije ofreciendo mi mano. "Hola", respondió escueto estrechando la mía.
Les parecerá decepcionante el encuentro. Pues imagínense lo que me pareció a mí. No le saludé como un fan, ni como un adolescente, ni como un periodista de la prensa rosa. Le saludé como un "deportista" que se va a enfretar a otro (éste de verdad) en buena lid, y desea suerte al contrario. Yo esperaba algún comentario coyuntural, algún tópico, no sé. Pues no dijo nada y siguió bajando las escaleras como si yo no existiera, confirmando los rumores que había oído sobre su poca sociabilidad. Decidí entonces hundirle en el terreno de juego.
Continuará mañana.....


josemari dijo
espero impaciente el episodio de mañana
saludos!!!
20 Diciembre 2005 | 02:23 AM