Mientras en España se discute todos los días si tenemos que evitar molestar a EEUU, un país sin ejército y sin peso estratégico ha dicho que mantendrá su apoyo a la Corte Penal Internacional (CPI), pese a que EEUU amenazó con suspenderle las ayudas económicas. Algunos países tienen o intentan mantener su dignidad, y otros se la cuestionan constantemente.
Me explico. EEUU vende armas a todos los países del mundo que quiere independientemente de si están en guerra o no, de si son una dictadura o no, etc. Pero le molesta que España venda "armas" a Venezuela, entendiendo por armas unas patrulleras y unas fragatas que apenas sirven para controlar el tráfico de drogas y ejercer la vigilancia costera. Yo, que estoy en contra del comercio de armas, veo con buenos ojos un negocio que puede salvar cientos de puestos de trabajo en los astilleros españoles, porque con el acuerdo vendrá no sólo la construcción sino el mantenimiento de estos barcos y de otros más. Lo que creo que no se puede hacer es manifestarse contra este acuerdo por pacifista y luego aparentar ser los más solidarios con los trabajadores de astilleros. Pero dejando aparte este ejercicio rastrero de realpolitik, lo lamentable es que se utilice el argumento de que no hay que ofender a EEUU para criticar este acuerdo con Venezuela que está cercano a finiquitarse. Y para mí lo más sorprendente de todo es que esta actitud no sólo la tiene el PP (por cierto, su gobierno acordó venta de armas con la Venezuela de Chávez), que utiliza hasta los muertos de ETA para criticar al Gobierno, sino que se extiende a un amplio sector de la sociedad. Curiosamente un sector que es capaz de levantarse más patriótico que nunca para biocotear la economía de una parte de España, pero que luego agacha las orejas porque papa Bush se ha enfadado con nosotros por ofender su bandera.
Y en este contexto me ha llamado la atención la actitud de un país como Costa Rica, más pobre que España, sin el apoyo de una Unión Europea, mucho más cercana a Estados Unidos, y muchísimo más dependiente del Imperio en economía y en cualquier cosas que se piense. Pues bien, Costa Rica va a tocar las bowlins a Bush porque va a apoyar que no se eximan a los ciudadanos estadounidenses de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI). Y eso pese a que EEUU amenazó con suspender las ayudas económicas a los países que lo hicieran.
El canciller costarricense, Roberto Tovar, dijo el otro día que "Lo nuestro es una lucha de principios y por mucho que nos haga falta plata (dinero), eso no nos puede llevar a cambiar en un tema de posiciones".
La CPI fue creada para no dejar impunes los delitos más horribles de los que es capaz el ser humano: genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad. Pues bien, Washington sancionará a ocho países latinoamericanos, entre ellos Costa Rica, con la suspensión de la ayuda económica a menos que haga una excepción. Estos países son Paraguay, Uruguay, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela, Costa Rica y México.
¿Debe España plegarse constantemente a los chantajes de Estados Unidos?