La Mani contra la LOE contada desde dentro
Este es el relato de un reportero en busca del ambiente de la manifestación contra la LOE. Así se vio, se sintió y se sufrió. Un viaje al interior de una protesta. Si nunca estuvo en una mani de la derecha, no se lo pierda.
Madrid,sábado 12-N.
15:20
C/Ciudad de Barcelona. Mis ojos reparan ahora en el carril bus de la calle. Protegidos por los bordillos de plástico anti-intrusos, decenas de autobuses, con banderitas de todas las provincias ocupan la calle entera. Muy nuevos, muy limpios, cuatro cosas se me vienen a la cabeza: no veas que de peña, qué bien se organiza la derecha, cuánto ayuda el ayuntamiento del PP cuando se airean los suyos y cuánta pasta tiene la derecha.
15:35
Ya hemos aparcado y vamos a por las acreditaciones de prensa. Por el camino varias estampas me ponen alerta: el reportaje ha comenzado. Un autobús acaba de llegar y vomita 50 manifestantes. Bajan las escaleras con una sonrisa que no les cabe en la cara y agitan banderitas con lemas contra ZP. Otros, desconocidos, les ven bajar y aplauden. Los niños armados con pitos ponen la música. Están disfrutando, para muchos es su primera vez, ¡chispas!. Da gusto ver la ilusión que le ponen a la marcha. La ilusión que ha perdido la izquierda para manifestarse.
Unos metros más adelante una voz se impone: “¡Rosarios a un euro!, ¡auténticos de Almería, un euro!”. Un mago de las finanzas (pese a lo que su aspecto hiciera suponer) busca fortuna segura con un montón de rosarios auténticos de Almería para vender. Una señora se lo piensa, pero la presencia de la cámara le hace desistir. Tengo al vendedor, pero no he conseguido compradora. Da igual, esta imagen entra en el vídeo. Y por cierto, ¿qué coño tienen los rosarios de Almería que no tengan los de Cuenca? No estoy para reflexiones paganas. Tengo más instantáneas que captar.
16:00
La organización me obliga a llevar una acreditación visible con el lema LOE-NO. Y luego piden libertad de expresión para la COPE. Esta infame moda la iniciaron los del No a la Guerra con sus acreditaciones de “Prensa contra la guerra” me informa Marisa, mi compañera. Pues estamos buenos. Pierdo a mi compañera. Los de prensa la han encerrado en un cubículo formado por cuerdas donde meten a todos los potenciales entrevistados. Muchos, y no la sueltan hasta que pasa por todos.
Me alejo. Se acerca la hora y un chico reparte propaganda y pegatinas a mansalva.
- “No, para mí no, estoy trabajando”
- “Por eso mismo”
- “Pues llevas razón, mételo aquí”, le digo.
Lo introduce en la carpeta que llevo conmigo y que ya tiene una pequeña pancarta que reza (en sentido literal): “Obispos, sed valientes. No estáis solos”. La cogí para decorar la redacción. Acostumbro a reunir objetos imposibles allá donde voy, y éste es uno de ellos. Los obispos perseguidos.... aquí en España... jeje. Si lo único que les persigue son los 3.000 millones de euros que les regalamos cada año. Voy entrando en el ambiente.
Una decena de puestos venden banderas españolas en la Plaza de Neptuno a razón de una por minuto. Siguen mis reflexiones. Nunca faltan en las manis de derechas. La derecha marca con los símbolos patrios todos sus actos, aunque nada tengan que ver con el objeto de la protesta. Siguen diciéndonos cuál es la España verdadera, como cuando Fraga vestía los colores en los tirantes que sujetaban sus pantalones en los mítines de la Transición. Eso fastidia y crea un sentimiento contrapuesto. Por una lado te molesta que se lo apropien porque también es tuya, y por otro piensas que siempre nos quedará el morado. No obstante, para confirmar el éxito de mis pesquisas intelectuales pregunto a un fulano armado de gorra y estandarte rojigualda, si su disfraz se debía al partido de la selección que se celebraba en pocas horas. “Sí, y por la unidad de España, que a mis 70 años ya he pasado bastante como para que ahora me la quieran quitar otra vez”.
17:00
Confirmadas las pesquisas, y tras conversar con unos jóvenes con huchas que recaudaban dinero para lo organización con no mucho éxito, me abro paso hacia la cabecera, que está a punto de salir.
A mi derecha un grupo de ancianos pide la dimisión de Zapatero. Uno de ellos se desmarca a gritos haciendo un magnífico resumen de sus razones: “Zapatero, traidor, hijo puta, maricón”. ¡Claro!, traidor por el Estatut, h...p... por laico y maricón por los matrimonio gays. Alguien se chiva: “Los de ATLAS son de Telecinco (nuestros micros llevan el logo de ATLAS pero hace tiempo que ya se lo han aprendido). Me siento como la espía de la CIA descubierta por el gabinete de Cheney. “Telecinco, manipulación, Telecinco manipulación”. Pues vaya.
Las consignas contra Zapatero y contra la LOE acompañan los primeros pasos de la manifestación. Grabada la cabecera me dirijo hacia Cibeles para buscar un buen sitio donde empotrarme y esperar amables manifestantes que me expliquen sus motivos. Me abro paso entre la multitud y al llegar a Correos reparo en que la gente está por completo en silencio. Hallo la explicación. Una enorme columna de altavoces emite en directo a todo volumen la señal de la COPE radiando el evento. Vivas a la COPE y a Losantos cada vez que éste pone un epíteto detrás de “Zapatero”.
17:30
Llegan a Cibeles. Encuentro a un padre lleno de niños. Es la mía. Un tipo encantador, sensato. Demuestra saberse la ley y lo expone con razones. Acierto a la primera. Luego se acerca una señora. Le pregunto por la asignatura de religión: “Yo sólo digo una cosa”, exclama agarrando el micro, “¡Viva Cristo Rey y nada más!”. Increíble, he dado con las dos sociologías de la manifestación en dos entrevistas. No la podré meter porque me llamarían manipulador, pero ahí está grabada para la posteridad.
Aún no se ha ido:
- ¿Qué tele es ésta?,dice mientras mira extrañada el logo de ATLAS.
- La tele señora.
- Pero ¿qué tele?
- “Joder que cotilla”. Pues ATLAS.
- ¿Y quién es ATLAS?, grita visiblemente crispada.
- Telecinco, destapo finalmente.
Se hace el silencio. Sus ojos muy abiertos; como su boca, de la que parecía que iba a salir un ectoplasma. Su hija de 1.90 y cara pánfila se la lleva.
17:45
Ya he conseguido unas entrevistillas más y tiro por Alcalá. A mitad de camino mis oídos vuelven a rechinar. En los altavoces allí dispuestos se escucha “We don’t need no education, we don’t need no thought control...” Es el Another Brick on the Wall de Pink Floyd. No salgo de mi asombro. Vale que se apoderen de la calle, que le quiten a la izquierda la tradición manifestera, que convoquen a más gente que los pobres, los huelguistas sindicales y los estudiantes rojos juntos. Pero que se adueñen de esta canción... ¡si critica la educación en Inglaterra en los 70 porque se basaba en la disciplina férrea, en el control mental religioso y moral! ¡Justo por lo que se están manifestando! El mundo al revés.
Una madre joven con su hijo en el carrito pasa apuros por la aglomeración. “¡Mira que me estoy agobiando, eh!” “Pero señoooooooooooooooooora”, pienso “Para que se lleva al niño si usted puede pagarle una chacha, si la criatura no se entera y además de mayor le va a llevar a un colegio privado católico sin inmigrantes que molesten y donde no va a tener los problemas que está denunciando”.
18:00
Han llegado a la Puerta de Alcalá y anuncian: “somos más de un millón y medio de personas”. Albricias, acaban de reproducir el milagro de los panes y los peces, y eso que sólo han ido seis obispos. Diez minutos después anuncian medio millón más. Eso ya es una ofensa al Todopoderoso, con lo que le costó lo de los peces. Y el caso es que no hacía falta, está abarrotado pero no son más de cuatrocientos o quinientos mil, y con eso ya han conseguido su objetivo más que de sobra.
18:15
Llego yo a la Puerta de Alcalá. Estoy a un tris de irme. La plaza está llena pero se está holgado y se puede andar de un lugar a otro. Otra señora me interroga de nuevo con lo del nombre de la tele. No le convencen mis explicaciones. Quiere guerra, busca un culpable, un chivo expiatorio y no va a ceder su presa. “¡Seguro que lleva una pegatina para tapar el verdadero logotipo!”, grita a todo el que la escucha. Ni que fuera de Al Jazzira pienso enfurecido. “¿Qué de qué Tele eres?”, insite. “De Telecinco” reconozco a ver si me deja en paz. “¡Veis, ya sabía yo que mentía, no son de Atlas, son de Telecinco!, grita intentando sublevar a los presentes. Yo entre la carcajada y el llanto. Mi ayudante de cámara no aguanta el siguiente envite de la alterada señora: “Pues a ver que decís que os vamos a ver luego y sabemos quiénes sois” “¿Me está amenazando señora? ¿A quién está amenazando?”, salta el muchacho. Tranki tronko, le digo, no te pongas a su altura que nosotros estamos trabajando. Le calmo no sin dificultades mientras la otra insiste envalentonada: “Mentirosos, que habéis dicho que esta tarde estaba nevando en Madrid para que no viniéramos”. “En Navacerrada señora, en Navacerrada”, le aclaro. La dejo farfullando con su grupo y arrastro a mi colega. Ya se puede tranquilizar, la semana que viene entra a trabajar en la ETB. Criatura, lo que le espera.
18:30 Nos alejamos por la calle Alfonso XII. Esta vacía, aunque según la estimación de la Comunidad de Madrid a esa hora había en ese tramo cinco personas por metro cuadrado. Cachondos, pero si hasta estaba abierta al tráfico.
18:35 Viaje de vuelta. Dos ambulancias nos pasan a toda velocidad con las sirenas. Debían llevar a algunos de los 16 heridos que sacaron de la manifestación. La COPE manda en el coche porque es la que está radiándolo todo. Losantos enfurecido: “Nosotros, Popular Tv, es la única tele que está dando a estas horas la manifestación en directo. Es escandaloso, ni siquiera, eh, ni siquiera Telemadrid” Ahí está, poniendo las cosas en su sitio, que en Telemadrid son unos sociatas vendidos. Lo mejor viene cuando nos acercamos a la Tele. El Consejero de no se qué de la Comunidad de Madrid, fuera de sí, en directo, dando su cifra de asistencia: 1.524.000, ¡a 6 por metro cuadrado!, como sardinas en una lata. Pero aclara: “eso por lo bajo, porque en muchos sitios había hasta 10 personas por metro cuadrado” ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡??????????¿¿¿¿¿¿¿¿¿!!!!!!!!!. Las risas no nos dejan oír el resto. Digno del camarote de los hermanos Marx.
19:00
He llegado. Ahora tengo que limar las aristas del cuadrado hasta conseguir el círculo. Que no se corte nadie.


Parpayuela dijo
Vaya bien que lo pasaste en la manifestación.
Pero el reino de los cielos,ya lo tienes perdido,y si encima eres de tele5,ya no entras,en la vida.
Me reí,con tu relato
15 Noviembre 2005 | 01:00 AM